Las familias prósperas son buenas para las empresas.

La educación temprana es una inversión que ofrece beneficios de corto y largo plazo para nuestros niños, familias y empresas locales.

Cada dólar estatal que se invierte en programas de educación temprana produce una rentabilidad en el ingreso de casi .80. También reduce el crimen juvenil y el costo de atención médica, y ayuda crear una fuerza laboral confiable y con más capacidad.

Los niños que no reciben una educación temprana tienen menos probabilidad de graduarse de la escuela preparatoria, y pueden tener dificultad aprendiendo nuevas habilidades, lo que puede llevarlos a no estar preparados ni calificados para unirse a la fuerza laboral.

El apoyo a la educación temprana puede ayudar a nuestras empresas locales a atraer y retener una fuerza laboral que está presente, preparado y es productivo. Como muchas familias de las montañas no tienen acceso o no pueden pagar programas de educación temprana, algunos padres se ven forzados a quedarse en casa con sus hijos en vez de trabajar (o reducir el número de horas que trabajan fuera de casa), lo cual hace difícil la contratación de personal para los empleadores. El tener que encontrar, contratar y capacitar a empleados nuevos es un problema para nuestras empresas locales y una pérdida en nuestra economía.  

Los padres que no tienen más opción que trabajar, pueden sufrir estrés, preocupación o ansiedad sobre el desarrollo de su hijo, lo cual puede causar distracción o ausencia en el trabajo y potencialmente pérdida del empleo.

Algunas familias se verán forzadas a mudarse de Eagle County porque no pueden pagar el costo de la educación temprana combinada con el alto costo de vida de aquí, o simplemente no pueden encontrar NINGUNA opción disponible de cuidado de niños porque incluso los programas no autorizados están a plena capacidad. Esta situación debilita a nuestras familias, a nuestras comunidades y a nuestros negocios.

Invertir en educación temprana tendrá un impacto positivo inmediato y duradero en nuestras comunidades de las montañas, creando una fuerza laboral mejor educada y con mayor capacidad y habilitando a los padres a regresar al trabajo más pronto y contribuir a la economía de una manera más confiable.